Este sistema electrónico, desarrollado por Prins (parte de Westport Fuel Systems), protege las válvulas y asientos del motor cuando funciona con gas (GLP o GNC). Su función es dosificar un aditivo especial de forma equitativa en cada cilindro para evitar el desgaste prematuro.
Funciona de manera inteligente: calcula la cantidad justa de aditivo según la carga del motor y el consumo de combustible, asegurando una protección eficiente incluso en motores turboalimentados o de inyección directa.
El sistema avisa al conductor si el aditivo se está agotando, mediante pitidos y una luz azul en el salpicadero. Si se acaba por completo, cambia automáticamente a gasolina tras 60 minutos para proteger el motor.
Incluye la unidad de control. Es compatible con motores de 4 cilindros y se integra fácilmente con los sistemas de autogás Prins.