El gasificador OMVL EVP-500 es la pieza clave para que tu coche a GLP funcione como un reloj. Su trabajo es sencillo pero vital: convierte el gas líquido en vapor de forma súper precisa para que al motor le llegue justo lo que necesita.
Lo mejor es que, al ser electrónico, reacciona rápido aunque le pidas potencia al coche. Además, viene con sensores de temperatura y sistemas de seguridad integrados, así que no solo ganas en eficiencia, sino también en tranquilidad a largo plazo.
Especificaciones Técnicas
- Peso: 800g
- Dimensiones: 56 mm x 142 mm
- Rango de presión de entrada: 300 – 2500 kPa
- Presión de salida: Ajustable hasta 550 kPa
- Caudal máximo: Superior a 100 kg/h
- Temperatura de funcionamiento: -40 °C a 120 °C
- Conexiones de refrigerante: 16 mm
- Control de presión: Electrónico
- Sensor de temperatura: Integrado.