El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a una iniciativa que busca evitar un "colapso informativo" en las carreteras españolas. Con 287 votos a favor, la Cámara Baja ha aprobado una proposición para que el Gobierno lance campañas informativas masivas sobre el cambio normativo que afectará a todos los conductores a partir del 1 de enero de 2026: la obligatoriedad de usar únicamente balizas V16 conectadas y certificadas como dispositivo de preseñalización de peligro.
La medida llega en un momento crítico. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), actualmente circulan en España aproximadamente 15 millones de triángulos de emergencia y se han vendido más de 2 millones de balizas V16 no conectadas que dejarán de ser legales en poco más de tres meses. Lo más alarmante: el 53% de los conductores desconoce este cambio normativo, según una encuesta reciente del RACE.
El problema: Un mercado saturado de dispositivos que no cumplirán la ley
"Nos encontramos ante una situación de emergencia informativa", declaró durante el debate la diputada María López, ponente de la proposición. "Miles de establecimientos siguen vendiendo dispositivos que serán ilegales en 2026, y los conductores los compran creyendo que están adquiriendo seguridad, cuando en realidad podrían enfrentarse a sanciones de hasta 200 euros".
El principal riesgo identificado por los expertos son las llamadas "balizas V16 falsamente conectadas" – dispositivos que, aunque emiten luz y tienen apariencia similar a las homologadas, carecen del módulo de geolocalización y transmisión de datos necesario para integrarse en el sistema DGT 3.0.
Los cuatro requisitos técnicos que marcarán la diferencia
A partir de 2026, para ser considerada legal, una baliza V16 debe cumplir estrictos criterios técnicos:
Certificación oficial: Debe contar con el certificado del Ministerio de Industria (referencia MI-2024-V16) y estar incluida en el registro oficial de la DGT.
Conectividad real: Debe incorporar tecnología 4G/5G y GPS para transmitir la ubicación exacta a los servidores de Tráfico en menos de 30 segundos.
Especificaciones luminosas: Luz amarilla auto intermitente visible a 1 kilómetro, con autonomía mínima de 90 minutos a -10°C.
Resistencia: Debe superar pruebas de caída desde 1,5 metros y funcionar en condiciones de lluvia intensa.
FlashLED SOS: la baliza española que ya cumple todos los requisitos
En este contexto, la baliza FlashLED SOS –desarrollada y fabricada en Barcelona– se posiciona como una de las pocas soluciones disponibles que ya cumple con toda la normativa. La empresa ha anunciado hoy que dispone de 500.000 unidades certificadas listas para su distribución.
"Llevamos 18 meses preparándonos para este cambio", explicó Carlos Mendiola, CEO de FlashLED. "Nuestro dispositivo no solo cumple todos los requisitos técnicos, sino que es la baliza más compacta del mercado –cabe en la palma de la mano– y se activa sin salir del vehículo, reduciendo el riesgo de atropello".
Impacto económico y logístico
El cambio normativo generará un movimiento económico estimado en 300 millones de euros según la Asociación Española de Fabricantes de Equipos para Automoción (ANFAC). Sin embargo, también plantea retos logísticos importantes:
Para flotas y empresas: Deberán renovar todos sus dispositivos antes del 31 de diciembre de 2025.
Para talleres y distribuidores: Deberán retirar del mercado los dispositivos no certificados.
Para conductores particulares: Tendrán que verificar la legalidad de sus dispositivos actuales.
Próximos pasos y calendario
El Ministerio del Interior ha anunciado que activará la campaña informativa en octubre, con presencia en televisiones, redes sociales y un microsite específico donde los conductores podrán consultar si su dispositivo es legal.
Paralelamente, la DGT incrementará los controles específicos a partir de enero de 2026, con especial atención a:
Vehículos de renting y flotas
Servicios de asistencia en carretera
Transporte profesional
Conclusión: Una carrera contra el tiempo
"Quedan 112 días para que entre en vigor la nueva normativa, y millones de españoles siguen usando dispositivos que pronto serán ilegales", advirtió el presidente de la Comisión de Seguridad Vial del Congreso. "Esta campaña no es una opción, es una necesidad de seguridad vial".
Mientras tanto, empresas como FlashLED ya trabajan en la siguiente generación de balizas, que incluirán funciones como detección automática de accidentes y comunicación directa con servicios de emergencia, marcando el camino hacia una asistencia en carretera totalmente conectada e inteligente.

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