Los sistemas de Autogas GLP de última generación mantienen su integridad y rendimiento en un rango extremo de temperaturas que abarca desde -30°C hasta +60°C, según un estudio técnico realizado por el Laboratorio de Ensayos de Componentes para Automoción (LECA) en colaboración con IRCONGAS.
La investigación, que evaluó 12 sistemas de marcas líderes, desmite los mitos históricos sobre la vulnerabilidad del GLP al frío extremo o al calor intenso, confirmando que la tecnología actual ha superado estas limitaciones.
Resultados clave: seguridad y eficiencia en condiciones extremas
El estudio revela dos aspectos fundamentales:
En verano (pruebas a +80°C): Los depósitos homologados ECE R67-01 demostraron capacidad para soportar presiones muy superiores a las generadas en condiciones reales. La válvula de alivio de presión (PRV) actúa como sistema de seguridad primario, garantizando la contención del gas incluso en las situaciones más adversas.
En invierno (pruebas a -25°C): Todos los sistemas implementaron correctamente el arranque forzado en gasolina hasta que el motor alcanzó temperatura óptima. Los reductores con circuito de calentamiento integrado redujeron el tiempo de cambio a GLP en un 40% respecto a sistemas sin esta función.
Recomendaciones técnicas para usuarios
El informe incluye protocolos básicos:
Verano: No llenar el depósito al 100%, dejando un margen de expansión del 10-15%.
Invierno: Verificar el nivel y concentración del refrigerante, crucial para el calentamiento del reductor.
General: Mantener el mantenimiento periódico en talleres especializados.
"Un sistema GLP moderno es tan fiable en agosto en Sevilla como en enero en los Pirineos", declaró Carlos Mendiola, responsable técnico de IRCONGAS. "La clave está en la calidad de la instalación y el mantenimiento preventivo".

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