El crecimiento récord del sector del Autogas GLP en España, con más de un millón de vehículos convertidos, contrasta con la persistencia de creencias erróneas entre los conductores. Según un informe técnico presentado hoy por la Asociación Española de Instaladores de GLP (AEIGLP), el 65% de los automovilistas que consideran la conversión y luego desisten lo hacen por informaciones técnicas incorrectas o desactualizadas.
El estudio, basado en encuestas a 2.500 conductores y análisis de talleres homologados, identifica y desmonta científicamente los cinco mitos que más frenan la adopción de esta tecnología, responsable de haber ahorrado 420 millones de euros en combustible a los españoles durante el último año.
Mito 1: "El GLP daña el motor y reduce su vida útil"
Realidad técnica: "Es justo lo contrario", explica el ingeniero Javier Rojas, director técnico de AEIGLP. "El GLP tiene un índice de octanaje de 110 RON, superior a la gasolina premium, y produce una combustión más limpia y completa. Esto genera menos residuos de carbono en cámaras de combustión, válvulas y bujías, reduciendo el desgaste en estos componentes críticos".
Los datos de talleres especializados muestran que los motores que funcionan con GLP presentan un 40% menos de carbonilla en las revisiones periódicas respecto a los que usan solo gasolina.
Mito 2: "Se pierde potencia y rendimiento"
Realidad técnica: Los sistemas de cuarta generación con inyección secuencial líquida han eliminado esta diferencia. "La pérdida de potencia es inferior al 3-5% en la mayoría de aplicaciones, y completamente imperceptible en conducción normal", afirma María López, profesora de Motores Térmicos en la Universidad Politécnica de Valencia.
La clave está en la calibración específica por modelo realizada con software profesional, que adapta los mapas de inyección a las características de cada motor, manteniendo las prestaciones originales.
Mito 3: "Es peligroso por riesgo de explosión"
Realidad técnica: Los componentes actuales superan los test de seguridad más exigentes de Europa. "Los depósitos se prueban a 67,5 bares de presión -cuando trabajan a 15- y resisten incendios directos de 20 minutos", detalla Rojas. "Además, tienen 8 sistemas de seguridad independientes, incluyendo válvulas que sellan automáticamente ante cualquier anomalía".
Las estadísticas de la DGT indican que los vehículos a GLP tienen un índice de siniestralidad por incendio un 30% menor que los de gasolina, gracias precisamente a estos múltiples sistemas de protección.
Mito 4: "Requiere un mantenimiento más caro y complejo"
Realidad técnica: El mantenimiento adicional se reduce a dos operaciones sencillas:
Cambio del filtro de GLP cada 15.000-20.000 km (30-45€)
Revisión del reductor-evaporador cada 30.000-40.000 km (80-120€)
"Estos costes quedan ampliamente compensados por el ahorro en combustible", calcula López. "Un conductor que recorra 20.000 km anuales ahorra aproximadamente 1.200€ en combustible, frente a unos 150€ de mantenimiento adicional específico del GLP".
Mito 5: "Las altas temperaturas desgastan válvulas y asientos"
Realidad técnica: Este problema, real en sistemas antiguos o mal instalados, se ha solucionado con la inyección líquida de tercera y cuarta generación. "Los sistemas modernos incluyen inyección combinada GLP-gasolina en momentos de máxima exigencia del motor, protegiendo perfectamente los componentes", explica Rojas.
Los fabricantes líderes como BRC, Landi Renzo y Prins incorporan desde 2023 sensores de temperatura en culata que ajustan automáticamente la mezcla para prevenir cualquier riesgo de sobrecalentamiento.
Consejos para una conversión segura y eficiente
Los expertos coinciden en tres recomendaciones clave:
Elección de instalador: Exigir certificación oficial y experiencia contrastada. Un taller homologado debe proporcionar certificado de instalación, garantía por escrito y libro de mantenimiento específico.
Componentes de calidad: Verificar que todos los elementos lleven marcado CE y homologación ECE R67-01 o R115. Desconfiar de ofertas con componentes sin identificación clara.
Mantenimiento programado: Seguir escrupulosamente los intervalos recomendados por el instalador, especialmente para filtros y calibración de inyectores.
"El futuro del GLP en España pasa por la transparencia informativa y la calidad técnica", concluye el presidente de AEIGLP, Antonio Méndez. "Cada conversión bien realizada es un paso hacia una movilidad más económica y sostenible, pero debemos combatir activamente la desinformación que frena esta transición energética".
Con más de 900 talleres homologados en toda España y una red de 1.150 estaciones de servicio, el sector del GLP se consolida como alternativa real en un mercado donde el precio de la gasolina sigue siendo una preocupación para el 78% de los conductores, según el último barómetro de movilidad del Ministerio de Transportes.

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